martes, 6 de septiembre de 2011

Sí, pensemos.

Déjame pensar si prefiero vivir que soñar.
Ponte a pensar si esa velocidad te está frenando.
Déjame pensar si soy capaz de amar y odiar.
Ponte a pensar si merece la pena esa frialdad.
Déjame pensar si las cosas no funcionan como yo creí, pedí.
Ponte a pensar si caminas o te dejas llevar.
Déjame pensar si oculto o miento.
Ponte a pensar  si quieres cara o cruz.
Déjame pensar si se trata de fe o esperanza.
Ponte a pensar si crees en los príncipes y princesas.
Déjame pensar si me alivia o me anestesia.
Ponte a pensar si te gusta o te puede.
Déjame pensar si prefiero amaneceres que anocheceres.
Ponte a pensar si supones o tienes la certeza.
Déjame pensar si prefiero prevenir que curar.

Pensemos qué hay mejor que llamar las cosas por su nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario